martes, 13 de abril de 2010

Temuco.


A los doce años jugué contra Marcelo Salas en un potrero de barro colindante al río Cautín
que ya no existe
Era mi debut en el arco de Indus, contra el Santos, e inmediatamente me retiré del fútbol.

Temuco no me viene, dijo mi sastre al enterarse de mi paso por la ciudad de la niebla toxica
porque no usas dockers, ni camisas bellota bajo el pantalón
tampoco Hush Puppies gamuzados
ni manejas ni aspiras manejar una 4 x 4
para custodiar las hectáreas facistas
de las eventuales liebres y apaches sureños
de esos que ya casi no existen.

No le queda bien la barba para la cena de Pan y Vino
porque les recuerda Cristo, insistió mi sastre
y yo, convencido entonces de ser sureño
dije; hasta aquí no más. Mejor me fundo un pueblo costero
mas cerquita de Dichato
y me dedico a pintar
y dejo de escribir

Fui socio de Deportes Temuco, hoy desaparecido
Me deformé en un colegio de curas donde ahora no hay curas
Vi Pulp Fiction en un cine que desapareció como el talento de Tarantino
Volví a la ciudad después de una década y solo encontré un Mall
con putas argentinas en un caño
y Viejos Pascueros haciendo misa en las plazas
que ya no son plazas

Temuco no me viene
me dije en voz alta
en una plaza imaginaria.

4 comentarios:

Constanza dijo...

está bueno tu comentario , pero no perdamos la esperanza de que todos los temuquenses sean iguales , por lo menos debe haber 1 menos superficial

Piel dijo...

Claro, justamente Marcelo Salas, luego de haber jugado el mejor fútbol del mundo, volvió a Temuco y fundó un equipo... notable.

andreoide dijo...

hola seba!! te decubri, en el blog buena ventana un abraso.
andrea

Flowers dijo...

"Me deformé en un colegio de curas donde ahora no hay curas
Vi Pulp Fiction en un cine que desapareció como el talento de Tarantino"

Ja