martes, 1 de julio de 2008

miércoles, 25 de junio de 2008

Error Humano.

Hombre elefante. Acrílico sobre tela mal estampada.

HOY FUI

Yo, Sebastián Piel
desperté relativamente temprano
pero me levanté un poco más tarde tratando de resolver el sueño
que me quedaba.
Ordené algunos cuadros
y fui en bicicleta a la casa de mi padre enfermo
almorcé con mi madre y partí caminando a Providencia
donde imprimí una imagen de mi mojón urbano
me compré un libro de Bertoni
mandé a enmarcar la imagen recién impresa
y me metí a internet en vano.
Esperaba algún texto, mínimo
sobre el amor, y nada
mas otro sobre trabajo, y nada
y un último con la foto de un posible futuro autito
y ni sus gases contaminantes estaban.
Solo un abstracto correo mejicano.

Ya en mi casa desmalecé un poco
y regué el jardín
después de comenzar una pintura de El hombre elefante
sobre una tela mal estampada
que se llamará Error Humano.



Sebastián Piel.
La Reina, Santiago, martes 13 de Noviembre del 2007.

jueves, 12 de junio de 2008

Cita a Malevich.







Blanco sobre blanco. Malevich. 1918.











Blanco sobre blanco. Piel. 2006.

viernes, 6 de junio de 2008

Bacon. Mi padre.




Escribo por la espera.
Espero por dibujar.
Espero comenzar a pintar.

Haciendo tiempo antes de dibujar para el diario, revisé mis archivos de imágenes y me encontré con algunas fotos de Francis Bacon.
Es impresionante el parecido físico de Bacon con mi padre en la primera foto. Y también es parecido mi taller al del pintor inglés. Un taller que tengo botado, habitado sobre todo por arañas que aguantan la humedad que penetra por el techo y muros. Taller que no habito hace tiempo a pesar de que mi cama está a no más de 3 metros de distancia.
El caos del abandono me puede volver loco, pues desde hace tanto tiempo que no pinto que la ruma de telas mal estampadas es una constante geografía de las cortas vidas de los bichos mis vecinos.
En el mundo machista los padres no hacen el aseo.

domingo, 4 de mayo de 2008

Sobre la caricatura de ser El Hombre elefante.

Retrato de David Lynch.
El buen cineasta norteamericano David Lynch, con aciertos magistrales como Blue Velvet (1986), de formación pintor, traduce claramente las formas en relatos cinematográficos. Lleva el diseño, el dibujo, a la conformación del cine, en el sentido espacial de la película mencionada y la condición morfológica en su anterior película El Hombe elefante (1980).
Esta última, película a pedido y de producción inglesa, trata la historia real de John Merrick, un hombre que sufrió una tremenda deformación física en el viejo Londres Victoriano. Siguiendo la tradición bufónica de las cortes europeas, donde el gran Velásquez acertó en retrarar a los humanos enanos del palacio español, Merrick fue objeto de exhibición en circos freacks como fenómeno de la naturaleza.
El horror, el sufrimiento, el morbo y el humor negro es la “cara” histórica de lo que yo llamaría caricatura, intentando alejarme del ejercicio caricaturesco liviano de retratos de veredas.
Hay en la oscuridad de la tragedia un fundamento en el que se basa parte del oficio del caricaturista, buscando el problema y exponiendolo con libertad en una obra gráfica.

Volviendo al Hombre elefante me remito a pensar que su deformación física, de resultado tan parecido a la pintura de Bacon, habla de una crítica a la sociedad de la que formó parte, siendo una suerte de caricatura del hombre común; una exageración de los problemas del hombre. Y en definitiva, la alteración del orden puede servir, creo yo, para abrir los ojos y descubrir la esencia de una situación, de una persona y de una sociedad.

Si el John Merrick de la película es una caricatura, no me cabe duda; una en blanco y negro y que por cierto no hace reír.

viernes, 25 de abril de 2008

Cuerpo Estable.


CUERPOS ESTABLES.
Subterráneo del Teatro Colón de Buenos Aires.

Galería de Arte Ecléctica. Buenos Aires, mayo del 2005.

Cuerpos Estables, término para referirse al grupo de trabajadores de un teatro, lo utilizo a propósito de una serie de registros en negativo de las bases del Teatro Colón de Buenos Aires.
Bajo la “Avenida más ancha del mundo” utilicé un muro como matriz para sacar copias con cloro sobre telas de color. Junto a ellas, expuse también una pintura con el mismo sistema de registro, pero ésta vez de muros de Nueva York, realizada el 2001.
Me interesa sobre todo la relación de la infraestructura urbana enfrentada a la pictórica, presentadas en telas sueltas con una imagen desteñida y subterránea de la más impresionante infraestructura cultural de Argentina. Por esto la referencia del “Perro semihundido” de Goya, por lo subterráneo y lo dramático de la destrucción.

Sebastián Piel.

martes, 1 de abril de 2008